Por Rick Warren

“Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás.”
(Salmo 50:15 NVI)

9ddc32026a2eb2c31126ab64f666136aLa Biblia nos dice que Dios está listo para ayudarnos. Él nos instruye a orar, “no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal”. Esta es la oración de liberación y donde le pides ayuda a Dios.

La oración de liberación es usualmente solo una palabra: ¡Ayúdame! No tiene que ser “Nuestro clemente Padre Celestial.” No. Cuanto vienes a la oración de liberación, puedes hacer una oración practica: ¡Ayúdame! mantén mis ojos en tu camino. No me gusta esta persona, no me gusta como mi familia me trata y voy a verlos hoy. ¡Oh, Dios! ¡Tienes que ayudarme! Pierdo mi cristiandad cuando estoy al lado de esta persona. Realmente hoy necesito tu ayuda porque en mi pensamiento lo único que quiero es destruirlos”.

La Biblia está llena de ejemplos de personas que hicieron la oración de liberación, David, Daniel, Pedro y Pablo fueron unos de ellos. Dios ayuda aquellos que lo piden.

¿Por qué debería esperar que Dios me ayude cuando hago la oración de liberación? Porque Dios lo ha prometido. “Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás” (Salmo 50:15 NVI). Dios nos dice que no tenemos que tener una larga conversación. Solo tienes que decir “¡Ayúdame Dios!, estoy enfrentado algo donde mi voluntad es débil”

Dios comprende tu situación. Él sabe todo lo que está pasando en tu vida. Él sabe cuán insoportable son esas personas para ti. Él sabe las cosas que te llevan a la tentación. Es más, mira este verso “Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó. Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos.” Hebreos 4:15-16 (NTV).

Observa que dice que Jesús nos entiende. ¿Por qué nos comprende? Porque él pasó por las mismas tentaciones.

En este momento piensas “Espera un momento. ¿Me estás diciendo que Jesús también fue tentado a ponerse rabioso?” Si, lo digo. “Me dices que Jesús fue tentado a tener lástima de sí mismo? Si, lo digo. La Biblia dice que Jesús fue tentado en todas las formas en las que nosotros lo somos, y aun así, Él no peco. Esa es la diferencia, Jesús nunca pecó. Él tuvo la libertad de hacerlo y aun así no lo hizo. ¿Qué significa esto? Que Jesús te puede ayudar a sobrepasarlo. La Biblia dice, “Ven con audacia a Dios.” Ven y ora “¡Necesito de tu ayuda! Dios estará ahí cuando llegue la tentación. Él no te va a regañar cuando seas tentado. Él dice, “Aquí estoy para ayudarte”.

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Cómo pudieran cambiar tus oraciones al saber que Dios quiere ayudarte con tu tentación?
  • Piensa en alguna ocasión cuando oraste por liberación. ¿Cómo respondió Dios?
  • ¿Cómo, al saber que Jesús fue tentado y nunca pecó, te dará confianza que Él te pueda ayudar en tu tentación?
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s