Por Rick Warren

“Quédate quieto en la presencia del Señor, y espera con paciencia a que él actúe.” Salmo 37:7a (NTV)

esperar-en-dios¿Qué quiere Dios que hagas mientras estás esperando una respuesta a tu oración?

Salmos 37:7 dice: “Quédate quieto en la presencia del Señor, y espera con paciencia a que él actúe” (NTV). Dios quiere que esperes pacientemente su respuesta a tu oración.

¿Te has dado cuenta de que no nos importa esperar mientras podamos quejarnos cuando esperamos? No nos importa esperar en la fila mientras podamos quejarnos y renegar acerca de lo malísimo y desorganizado que es el gobierno.

Pero Dios dice, “quédate quieto.”

Como los niños de dos años, tenemos inquietud espiritual mientras estamos esperando que Dios responda una oración. Nos ponemos nerviosos e intranquilos. Queremos saltar y/o hacer algo. Pero Dios dice, “espera pacientemente, quédate quieto. Obsérvame actuar. No estés nervioso, y no intentes hacer las cosas por tu cuenta”.

Y, no cometas el error de Abraham en el Antiguo Testamento de intentar responder tu propia oración. ¡Eso causará todo tipo de problemas! Un día Dios le dijo a Abraham que él lo haría padre de una gran nación. Sólo había dos problemas: Abraham tenía 99 años, y no tenía heredero. Abraham vio su propio cuerpo y dijo, “¡De ninguna manera, José !” Y vio a su esposa Sara, que era infértil, y dijo, “¡Doble problema! Eso no va a suceder”.

Así que Abraham tomo las riendas en sus manos y tuvo un hijo con la criada de su esposa, Agar. Abraham dijo, “¡Aquí está la respuesta a la oración! Tengo un hijo a los 99 años. Su nombre será Ismael”. Dios dijo, “No, no. te has equivocado. Esa no es mi respuesta a la oración. Esa es tu respuesta a la oración. Yo tengo a un hijo que viene por milagro, y Sara será su mamá. Tú le llamarás Isaac”. Isaac significa “risa”. Cuando Sara escucho que ella sería madre, la Biblia dice que ella se río a causa de su incredulidad.

Pero Dios, ríe al último. Isaac nació, y comenzó una intensa rivalidad entre él e Ismael que estamos pagando todavía. La tensa relación entre judíos y árabes comenzó porque Abraham intentó responder su propia solicitud de oración.

Cuando intentes responder tu propia oración, estás buscando problemas. En lugar de eso, espera pacientemente, y observa actuar a Dios.

Reflexiona sobre esto:

  •  ¿Qué puedes hacer que te ayude a enfocarte en Dios cuando estés esperando pacientemente?
  • ¿Cuáles son tus tendencias cuando estás esperando que Dios actué? ¿Qué haces después de que le pides algo en oración?
  • ¿Cuánto has crecido espiritualmente durante el tiempo que has tenido que esperar en Dios?
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